El sujeto de la foto está en el gimnasio, sosteniendo un teléfono y tomándose una selfie frente a un espejo sin marco. Detrás de él aparece un Xenomorfo, una criatura común en las películas de ciencia ficción, con la boca abierta y las garras apoyadas en sus hombros y brazos, como si estuviera a punto de agarrarlo. La escena está llena de contraste y dramatismo: el sujeto en primer plano tiene una expresión tranquila, incluso indiferente, mientras que el Xenomorfo detrás crea una sensación de tensión y opresión.